El mes pasado, la peculio de Chocó inauguró su primera casa formal de partería con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Ministerio de Igualdad. Esta iniciativa marca un nuevo capítulo para las parteras en Quibdó, una ciudad que ha sido históricamente marginada y carente de servicios de salud adecuados.
La nueva casa de partería, ubicada en el barrio de San Francisco, es un espacio seguro y acogedor para las mujeres embarazadas y sus familias. Cuenta con una sala de partos, una sala de recuperación y una sala de espera, todas equipadas con tecnología moderna y personal capacitado. Además, la casa de partería ofrece servicios de atención prenatal, asesoramiento sobre lactancia materna y planificación familiar.
Esta iniciativa es parte de un esfuerzo más amplio para mejorar la atención materna en Chocó, una de las regiones más pobres y subdesarrolladas de Colombia. Según la OIT, solo el 35% de las mujeres en Chocó reciben atención prenatal adecuada y solo el 38% dan a luz en un centro de salud. Esto se debe en gran parte a la falta de acceso a servicios de salud y a la discriminación que enfrentan las mujeres indígenas y afrodescendientes en la región.
La apertura de la casa de partería es un paso importante hacia la reducción de las brechas de desigualdad en la atención materna en Chocó. Además de brindar servicios de salud de calidad, la casa de partería también está empoderando a las mujeres y las comunidades locales. Las parteras que trabajan en la casa son todas mujeres indígenas y afrodescendientes capacitadas por la OIT y el Ministerio de Igualdad. Esto no solo les brinda una fuente de ingresos, sino que también les permite desafiar los estereotipos de género y promover la igualdad en sus comunidades.
Sin embargo, a pesar de los avances logrados, aún persisten desafíos en la atención materna en Chocó. La falta de infraestructura adecuada, la escasez de personal capacitado y la discriminación siguen siendo obstáculos para el acceso a servicios de salud de calidad. Además, la pandemia de COVID-19 ha exacerbado estas brechas y ha puesto en riesgo la salud de las mujeres embarazadas y sus bebés.
Es por eso que es crucial que el gobierno y las organizaciones internacionales continúen invirtiendo en la mejora de la atención materna en Chocó. Esto incluye no solo la construcción de más casas de partería, sino también la mejora de los servicios de salud existentes y la capacitación de más parteras y personal de salud.
Además, es importante afrontar las barreras culturales y sociales que impiden que las mujeres accedan a servicios de salud de calidad. Esto incluye la discriminación de género y la falta de educación sobre salud sexual y reproductiva en las comunidades locales. Es fundamental que se promueva la participación activa de las mujeres en la toma de decisiones sobre su salud y se les empodere para que exijan sus derechos a una atención materna adecuada.
En resumen, la inauguración de la casa de partería en Quibdó es un paso importante hacia la igualdad en la atención materna en Chocó. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para garantizar que todas las mujeres en la región tengan acceso a servicios de salud de calidad. Es responsabilidad de todos, desde el gobierno hasta las comunidades locales, trabajar juntos para lograr este objetivo y asegurar un perspectiva más saludable y justo para las mujeres y sus familias en Chocó.
