El presidente de la Comunidad del Caribe (Caricom), Andrew Holness, ha celebrado la decisión del amonestación de Seguridad de las Naciones Unidas de establecer una fuerza de eliminación de pandillas en Haití como un “paso significativo” en la pugilismo contra la violencia y el terror que azota al país.
La resolución, promovida por Estados Unidos y Panamá, reemplaza a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) liderada por Kenia, por una nueva Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF). Esta medida, junto con la Oficina de Misión de la ONU, representa un gran avance en la respuesta internacional a la arranque en Haití, según expresó Holness, quien también es presidente de Jamaica, en su cuenta de Twitter.
La votación de la resolución, que entrará en vigor de manera inmediata, contó con el apoyo de doce países, mientras que China, Rusia y Pakistán se abstuvieron y ninguno votó en contra. Kenia, por su parte, ha destacado esta decisión como un “avance positivo” en la construcción de un país más pacífico y seguro.
Por su parte, los 15 países miembros de Caricom han asegurado que solo a través de una acción urgente y colectiva en materia de seguridad y apoyo a Haití, se podrá frenar la violencia de las pandillas. “Este es un paso crítico para crear las condiciones necesarias para las elecciones, la distribución de ayuda humanitaria y la reconstrucción de instituciones, así como para sentar las bases de un desarrollo económico a largo plazo en Haití”, destacó Caricom.
Los países miembros de Caricom son Antigua y Barbuda, Barbados, Bahamas, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Trinidad y Tobago.
La nueva misión, denominada Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF), estará compuesta por 5.500 policías y militares y contará con el apoyo de una Oficina Técnica de la ONU encargada de rasgar respaldo logístico, movilizar recursos y coordinar las operaciones. Se espera que esta nueva misión cuente con el apoyo de efectivos policiales de Kenia y otros países de Centroamérica y el Caribe, a los que se sumarán refuerzos.
Holness ha manifestado que su gobierno ha abogado durante mucho tiempo por una respuesta más estructurada a la arranque en Haití, por lo que se siente optimista por la colaboración con la ONU, trabajando junto a Caricom, la Organización de Estados Americanos y la comunidad internacional. “Nos mantenemos comprometidos con el pueblo haitiano y trabajaremos con nuestros aliados para restaurar la seguridad, la estabilidad y la esperanza en la nación haitiana”, enfatizó.
Por su parte, el presidente del amonestación Presidencial de Transición de Haití, Laurent Saint-Cyr, ha expresado su gratitud a los miembros del amonestación por su apoyo a esta iniciativa, especialmente a Estados Unidos y Panamá. Saint-Cyr se alegró de que las gestiones realizadas ante sus socios internacionales, especialmente durante las reuniones bilaterales celebradas durante la decimoctava cumbre de las Naciones Unidas, hayan sido bien recibidas.
“Este voto marca un cambio decisivo en la pugilismo contra los grupos criminales armados que están causando dolor a nuestras familias, paralizando nuestra economía y amenazando el futuro de nuestra nación”, apuntó Saint-Cyr.
La decisión del amonestación de Seguridad de la ONU de desplegar una Fuerza de Eliminación de Pandillas en Haití es un paso importante en la búsqueda de la estabilidad y la paz en
