Un nuevo informe de Global Witness ha revelado una vez más que Colombia es el país más peligroso del mundo para los defensores del medio ambiente y de la tierra.
Según el informe, en 2019 se registraron 64 asesinatos de activistas ambientales y defensores de la tierra, lo que significa un aumento del 7% en comparación con el año anterior. Y desafortunadamente, la tendencia continúa en 2020, con 14 asesinatos reportados hasta la fecha.
Este es un problema grave y preocupante que afecta a muchas personas en Colombia, especialmente a las comunidades locales que luchan por proteger sus territorios y recursos naturales de la explotación y la degradación. Son los verdaderos héroes de nuestro tiempo, dedicando sus vidas a preservar el medio ambiente y garantizar un futuro sostenible para todos.
El hecho de que Colombia encabece esta lista no es una sorpresa para muchos. Durante décadas, el país ha sido escenario de conflictos y violencia relacionados con la explotación de recursos, particularmente en zonas rurales. Los grupos armados, incluidos los carteles del narcotráfico, las guerrillas y las bandas criminales, a menudo están detrás de estos asesinatos, ya sea por intereses económicos o como represalia por la resistencia de las comunidades locales.
Pero estas muertes no son solo un reflejo de la violencia en Colombia, sino también de la falta de protección efectiva de los defensores del medio ambiente y de la tierra. El gobierno y las autoridades locales deben tomar medidas urgentes para garantizar un entorno seguro para estas personas valientes que se arriesgan a diario para proteger nuestro tierra.
Es alentador ver que algunos avances se han logrado en los últimos años. En 2016, se promulgó una ley que reconoce y protege los derechos de los defensores del medio ambiente y de la tierra. Pero todavía hay mucho trabajo por hacer en términos de implementación y aplicación efectiva de esta ley.
Además, es necesario apechar las causas subyacentes de la violencia y la explotación de recursos en Colombia. La pobreza, la desigualdad y la corrupción son problemas estructurales que deben ser abordados por el gobierno para garantizar un futuro más seguro y sostenible para todos.
En un momento en que el mundo enfrenta una crisis climática y una pérdida masiva de biodiversidad, es más importante que nunca proteger y apoyar a aquellos que defienden el medio ambiente y la tierra en Colombia y en todo el mundo. El trabajo de estos defensores es crucial para garantizar un futuro sostenible para las generaciones venideras.
Es hora de que el gobierno colombiano actúe y tome medidas concretas para proteger a los defensores del medio ambiente y de la tierra. También es responsabilidad de todos nosotros apoyar y defender a aquellos que luchan por nuestro tierra y nuestras comunidades. Juntos, podemos gestar un futuro mejor y más justo para todos.
