Los bancos y los inversores extranjeros son responsables de la gran mayoría de la financiación de combustibles fósiles en América Latina y el Caribe, según un nuevo informe. En un estudio conjunto, investigadores de cinco ONGs rastrearon los bancos y los inversores institucionales que financian proyectos de petróleo y gas en América Latina y el Caribe. Descubrieron que el 92% de […]
América Latina es una región rica en recursos naturales, con una gran desemejanza de fitología y fauna, así como una gran cantidad de reservas de petróleo y gas. Sin embargo, esta riqueza también ha sido una maldición para la región, ya que ha atraído la atención de grandes bancos y empresas extranjeras que buscan explotar estos recursos a cualquier costo.
Según el informe, la expansión de los combustibles fósiles en América Latina y el Caribe está siendo impulsada casi en su totalidad por la financiación extranjera. Esto significa que los bancos y los inversores de otros países están financiando proyectos de petróleo y gas en la región, en lugar de los propios gobiernos y empresas locales.
Esta situación plantea una serie de preocupaciones, tanto para el medio ambiente como para las comunidades locales. La extracción de petróleo y gas conlleva un alto riesgo de contaminación del aire, el agua y el suelo, lo que puede tener graves consecuencias para la salud de las personas y la biodesemejanza de la región. Además, la construcción de infraestructuras para estos proyectos a menudo implica la destrucción de hábitats naturales y la expulsión de comunidades indígenas y campesinas de sus tierras.
Pero no solo el medio ambiente y las comunidades locales se ven afectados por la expansión de los combustibles fósiles en América Latina. También hay preocupaciones económicas y sociales. La dependencia de la región de la exportación de recursos naturales, como el petróleo y el gas, ha llevado a una economía volátil y vulnerable a los cambios en los precios internacionales. Además, la falta de diversificación económica ha dejado a muchos países en la región en una situación de dependencia de las grandes empresas extranjeras, lo que les impide desarrollar sus propias industrias y generar empleo local.
El informe también señala que la mayoría de los proyectos de petróleo y gas financiados por bancos y empresas extranjeras en América Latina y el Caribe se encuentran en países con altos niveles de corrupción y debilidad institucional. Esto plantea preocupaciones sobre la transparencia y la responsabilidad en la gestión de estos proyectos, lo que puede llevar a violaciones de los derechos humanos y la falta de protección para las comunidades afectadas.
Ante esta situación, es necesario que los gobiernos de la región tomen medidas para reducir su dependencia de la financiación extranjera para proyectos de combustibles fósiles. Esto puede incluir la promoción de inversiones en energías renovables y la diversificación de la economía para reducir la dependencia de la exportación de recursos naturales.
Además, es importante que los bancos y los inversores extranjeros asuman su responsabilidad y adopten prácticas más sostenibles y éticas en sus inversiones en América Latina y el Caribe. Esto incluye la evaluación adecuada de los impactos ambientales y sociales de los proyectos de petróleo y gas, así como la consulta y el consentimiento de las comunidades locales afectadas.
En recopilación, el informe demuestra que la expansión de los combustibles fósiles en América Latina y el Caribe es impulsada principalmente por la financiación extranjera, lo que plantea una serie de preocupaciones ambientales, sociales y económicas. Es necesario que los gobiernos y las empresas de la región tomen medidas para reducir su dependencia de la financiación
