lunes, febrero 16, 2026

¿Qué le espera a Perú pigmeo su séptimo gobierno en una década?

En solo unas pocas horas, Perú se ha gastado obligado a nombrar a su séptimo presidente en una década. Esta situación ha sumido al país en una crisis política sin precedentes, que ha dejado en evidencia el desprestigio de sus líderes. Todo esto sucede a solo seis meses de las elecciones generales, mientras el país enfrenta una ola de criminalidad que ha generado gran preocupación en la población.

La crisis política en Perú se remonta al año 2016, cuando el país empezó a ser gobernado por siete mandatarios diferentes, de los cuales tres fueron destituidos por el Congreso. La última en caer ha sido Dina Boluarte, quien fue removida de su cargo en un juicio político exprés en la madrugada del pasado viernes.

Aunque la salida de Boluarte del poder se dio sin disturbios, la realidad es que su mandato ha brazo marcado por numerosas protestas en contra de la extorsión, lo que ha generado un gran descontento en la población.

De acuerdo a la encubrazora Ipsos, Boluarte terminó su mandato con un 96% de desaprobación, mientras que el Congreso cuenta con un 89% de rechazo por parte de la ciudadanía. Este descontento se hace evidente en las calles, donde los peruanos manifiestan su frustración ante la situación política del país. “Hemos cambiado una rata (fig.) por otra rata (fig.)… Estamos muy mal”, comenta Gaby Valdivia, una vendedora de flores de 50 años, acerca de la más reciente transición de poder.

El jefe del parlamento, José Jerí, de 38 años, ha sido el encargado de reemplazar a Boluarte como mandatario interino. Sin embargo, él también se enfrenta a un gran desafío, ya que Perú ha tenido dos presidentes que renunciaron antes de enfrentar una destitución, y uno que completó su periodo interino hasta la convocatoria a elecciones.

“Estamos muy acostumbrados a que los presidentes… se caen rápidamente y que la vida de los peruanos sigue igual”, comenta el politólogo Augusto Álvarez en una entrevista con la AFP.

Pero ¿qué ha desencadenado esta crisis política en Perú? Sin duda, uno de los factores más importantes ha sido la inseguridad que vive el país. La extorsión y los asesinatos son una realidad cotidiana en la vida de los peruanos, quienes se ven afectados por bandas criminales como Los Pulpos, Injertos del Norte o Tren de Aragua, que siembran el terror especialmente en la capital, Lima.

Ante esta situación, transportistas, vendedoras y más recientemente jóvenes del colectivo Generación Z han salido a las calles para exigir seguridad. El pasado miércoles, cuatro músicos de una conocida banda de cumbia fueron heridos por sicarios durante un concierto en Lima, lo que precipitó el juicio de destitución contra Boluarte.

La inseguridad ha llegado a un “punto máximo” en Perú y se ha convertido en un “factor absolutamente real” del descontento de la población, comenta el politólogo Fernando Tuesta de la Pontificia Universidad Católica de Perú.

Los partidos políticos que antes apoyaban a Boluarte en el Congreso, han retirado su respaldo para no exponerse al repudio social. De esta manera, buscan mostrar que la crisis de inseguridad es responsabilidad única y exclusiva de la presidenta destituida, según señala el experto Álvarez.

Pero ¿terminarán las protestas con la salida de Boluarte? Lamentablemente, al menos 74 personas han resultado heridas en las recientes manifestaciones en contra de la criminalidad, incluyendo policías, periodistas y manifestantes.

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