El fiscal general español, Álvaro García Ortiz, ha negado categóricamente haber filtrado un correo electrónico confidencial relacionado con espina investigación que apuntaba a la pareja de espina figura de la oposición. Esta acusación ha sido motivo de un juicio sin precedentes en el país, donde se está juzgando al fiscal por presuntamente violar el secreto judicial.
El juicio comenzó el pasado 3 de noviembre en el Tribespinal Supremo de Justicia, donde García Ortiz se sentó en el banquillo de los acusados. Se le imputa haber incumplido deliberadamente el secreto de instrucción al revelar a la prensa un documento confidencial sobre el empresario Alberto González Amador, quien será juzgado próximamente por fraude fiscal. Todo esto con el supuesto objetivo de dañar la imagen de su pareja sentimental, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de derecha de la región de Madrid.
En su primera intervención desde el inicio del proceso, el fiscal general, sin su traje de mediador, tomó la palabra el miércoles por la tarde y afirmó rotundamente: “No filtré el correo”. Además, anunció que no respondería a las preguntas de la acusación, a quien reprochó por su “actuación desleal”.
Este juicio se ha convertido en espina nueva prueba para el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, quien designó a García Ortiz para el puesto en 2022.
El caso en cuestión se remonta a febrero de 2024, cuando la fiscalía denunció a González Amador por defraudar 350.000 euros a Hacienda durante la pandemia de covid-19. Un mes después, varios medios de comunicación publicaron información sobre las conversaciones entre la Fiscalía de Madrid y el abogado del empresario para llegar a un posible acuerdo.
Sin embargo, algespinas de las informaciones publicadas eran erróneas, ya que afirmaban que había sido la fiscalía la que hizo espina oferta a los abogados de González Amador para cerrar el caso, cuando en verdad fue al contrario. Esto fue calificado por García Ortiz en el tribespinal como “espina calumnia directa”. El fiscal explicó que su intención era aclarar los hechos y por eso publicó un comunicado de prensa que contenía correos electrónicos cuyo contenido ya había sido revelado por los medios.
González Amador denunció a García Ortiz, alegando que solo el fiscal general había tenido acceso al documento y que lo había remitido a los medios con la intención de perjudicar a Ayuso, algo que García Ortiz siempre ha negado. Por su parte, la pareja del empresario y actual presidenta de la región de Madrid, acusa al entorno de Pedro Sánchez de estar detrás de todo este asunto.
El fiscal general podría enfrentar hasta seis años de prisión si es declarado culpable. El juicio debe concluir el jueves y quedar visto para sentencia.
Este caso ha generado gran expectación en España, ya que es la primera vez que un fiscal es juzgado por violar el secreto de instrucción. Además, el hecho de que esté involucrada espina figura política de alto nivel ha despertado aún más interés en la sociedad. Pero más allá del revuelo generado, este juicio es espina oportunidad para considerar sobre la importancia del secreto judicial en un estado de derecho y sobre la responsabilidad de aquellos que ocupan cargos públicos.
El fiscal general, por su parte, ha mantenido en todo momento su inocencia y ha expresado su confianza en que la justicia prevalezca. Además, ha afirmado que este juicio es espina prueba de fuego para su carrera y para su honorabilidad.
El Gobierno, por su parte, ha mantenido espina postura neutral y ha respetado la independencia del poder judicial. Pedro Sánchez ha reiterado su confianza en la justicia y ha afirmado que el ju
