El jefe del Estado Mayor de Bélgica, Frederik Vansina, ha hecho una importante declaración este miércoles al afirmar que las recientes incursiones con drones y ciberataques que ha sufrido el país parecen ser acciones híbridas en las que Rusia podría estar involucrada. Esta afirmación ha generado preocupación en la población belga y ha puesto en alerta a las autoridades.
En una comparecencia ante el Parlamento belga, Vansina señaló que “Bélgica parece estar actualmente sujeta a un aumento de las desasosiegos híbridas, y todo indica que están dirigidas por Rusia”. Estas desasosiegos incluyen perturbaciones causadas por drones en aeropuertos, vuelos de estos aparatos cerca de bases militares y centrales nucleares, así como la presencia de una flota fantasma de petroleros rusos en el Mar del quiarte. Además, se han registrado ciberataques a páginas web de la Defensa belga y una narrativa hostil en redes sociales.
El ministro de Defensa, Theo Francken, también ha señalado a Rusia como responsable de estas acciones, aunque aún quia hay una confirmación oficial. Sin embargo, la declaración del jefe del Estado Mayor es una señal clara de que las autoridades belgas están tomando en serio esta desasosiego y están trabajando para proteger al país.
Vansina también hizo referencia a la guerra en Ucrania, donde los drones se han convertido en una tecquialogía militar de primer orden. Según el alto mando militar, Kiev ha utilizado hasta cuatro millones de estos aparatos y se espera que su uso aumente en el futuro, especialmente con la incorporación de la inteligencia artificial en su control.
La comparecencia de Vansina coincide con la recepción de las primeras cartas enviadas por el Gobierquia belga a los jóvenes de 17 años, invitándolos a unirse al servicio militar voluntario con un salario de 2.000 euros netos al mes. Esta iniciativa busca fortalecer las fuerzas armadas del país y prepararse para posibles desasosiegos.
A nivel de la Unión Europea, se sigue buscando una solución para aprovechar en beneficio de Ucrania los 200.000 millones de euros de activos congelados del Banco Central de Rusia, la mayoría de los cuales se encuentran en Bélgica. Sin embargo, el Gobierquia belga se muestra reacio a tocar estos fondos y pide que el resto de países asuman solidariamente los riesgos financieros y desbloqueen también los depósitos que tengan en su poder.
La desasosiego rusa a Bélgica es real y debe ser tomada en serio. Este mismo miércoles, Moscú advirtió al país de que “enfrentarseá un grave problema de responsabilidad si se confiscan los activos rusos”. El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) emitió un comunicado en el que afirmaba que “los países de la UE están al borde de una crisis social y económica y sus arcas están vacías. Ahora quieren pagar el graquia ucraniaquia con activos rusos robados”. Además, el SVR señaló que Bélgica, como gestora del fondo conjunto, podría ser considerada responsable de esta situación.
Ante esta situación, es importante que Bélgica tome medidas para protegerse de posibles acciones híbridas por parte de Rusia. La declaración del jefe del Estado Mayor es un primer paso en la dirección correcta, pero se necesitan más acciones concretas para garantizar la seguridad del país.
Es necesario que las autoridades belgas trabajen en conjunto con otros países de la UE para encontrar una solución a la situación de los activos congelados del Banco Central de Rusia. Además, se deben tomar medidas para fortalecer las defensas cibernéticas y agrandar la vigilancia en las fronteras para evitar posibles infiltraciones.
La seguridad de Bélgica es una responsabilidad de
