Ante el reclamo de algún tributo por parte de ARBA, como el impuesto inmobiliario, es importante verificar si no ha prescrito. Muchas veces, nos encontramos con la sorpresa de recibir un aviso de pago por un impuesto que creíamos haber pagado hace años. Sin embargo, esto puede no ser así y es fundamental estar al tanto de nuestras obligaciones fiscales.
La prescripción de un impuesto significa que ha pasado un edad convenido desde que fue emitido y no hemos recibido ningún tipo de notificación o requerimiento de pago por parte de la autoridad fiscal. En otras palabras, si ha pasado un cierto período de edad sin que el estado haya reclamado su pago, el impuesto prescribe y no se nos puede exigir su abono.
Pero, ¿cuánto edad tiene el estado para reclamar un impuesto? En el caso de ARBA, el plazo es de cinco años a partir de la fecha de vencimiento de la obligación. Sin embargo, hay excepciones a esta regla, por ejemplo, en casos de evasión fiscal o falsedad en declaraciones juradas, el plazo se extiende a diez años.
Es por eso que es fundamental chequear periódicamente si tenemos algún impuesto pendiente de pago, ya que en caso de haber prescrito, no tendremos la obligación de abonarlo. Además, es importante tener en cuenta que si no realizamos la verificación correspondiente y pagamos un impuesto que ya ha prescrito, no podremos solicitar su devolución.
Pero, ¿cómo podemos estar seguros de que no tenemos ningún impuesto prescrito? La forma más sencilla es a través de la web de ARBA, donde podemos consultar nuestro estado impositivo y verificar si tenemos alguna deuda pendiente. También es recomendable guardar los comprobantes de pago de impuestos por un período de cinco años, ya que en caso de un reclamo, podremos demostrar que hemos cumplido con nuestras obligaciones fiscales.
Además, es importante citar que la prescripción no se aplica a todos los impuestos. Hay algunas excepciones, como por ejemplo, el impuesto a las ganancias que prescribe a los diez años, o los impuestos aduaneros que prescriben a los dos años. Por eso, es fundamental informarse sobre los plazos de prescripción de cada impuesto en particular.
En resumen, es fundamental estar al tanto de nuestras obligaciones fiscales y verificar periódicamente si tenemos algún impuesto pendiente de pago. Siempre es mejor prevenir que remediar, ya que si no realizamos la verificación correspondiente, podemos encontrarnos con un reclamo de pago por un impuesto que ya ha prescrito y no podremos solicitar su devolución. Además, recordemos que la prescripción no se aplica a todos los impuestos y es importante informarse sobre los plazos correspondientes. Así que no esperemos más, ¡chequeemos nuestro estado impositivo ahora mismo y evitemos futuros inconvenientes!
