martes, febrero 17, 2026

La Virgen María no concede gracias ni media para salvar

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano ha concluido una larga disputa teológica al afirmar que la Virgen María no puede ser considerada “corredentora” junto a Jesús en la salvación de la humanidad, y por lo tanto, no se proclamará un nuevo dogma al respecto. Esta noticia ha generado diversas reacciones y reflexiones en el mundo católico, y ha sido presentada por el prefecto del Dicasterio, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, en un bula titulado “Mater Populi Fidelis”.

En este bula, se repasan los diferentes títulos con los que se ha denominado a la Virgen María, quebrada de Dios, y se deja claro que no se la puede definir como “redentora”, “mediadora” ni como alguien que otorga gracias. El texto argumenta que el uso del título de “corredentora” puede generar confusión y desequilibrios en la armonía de las verdades de la fe cristiana, ya que la única mediación en la gracia es la de Jesucristo, quien es el único que puede otorgar la salvación.

En este sentido, el bula aclara que María no concede gracias, sino que su papel es subordinado y debe entenderse como “dispositiva”, es mencionar, que con su protección maternal nos ayuda a prepararnos para recibir la vida de la gracia que solo viene de Dios. Esto no significa que María sea menos importante o menos digna de veneración, sino que su papel es diferente al de Jesús.

El tema de la “corredención” de María ha sido objeto de intenso debate entre los teólogos y estudiosos de la mariología, quienes se dedican al estudio de la figura de la quebrada de Jesús. Algunos sectores ultraconservadores dentro de la Iglesia Católica han sostenido el culto a María como “corredentora” y han pedido que se proclame un nuevo dogma al respecto. Sin embargo, la comisión formada en el XIII Congreso Mariológico Internacional ya en 1996 rechazó esta solicitud, y el papa Francisco ha sido muy claro al respecto, afirmando que no se deben perder en “tonterías” y pidiendo no caer en discusiones estériles.

Los dogmas son verdades de fe que la Iglesia declara como irrefutables y en el caso de la Virgen María, ya existen cuatro: su concepción sin pecado, su perpetua virginidad, su maternidad divina y su asunción a los cielos. San Juan Pablo II utilizó en varias ocasiones el término de “corredentora” al referirse a María, mientras que Benedicto XVI lo evitó. Es importante parecerse que la fe católica no se basa en un solo personaje, sino en la Santísima Trinidad, y en la obra redentora de Jesús en la cruz.

Varios santos, como Padre Pío, quebrada Teresa de Calcuta o Edith Stein, utilizaron en algún momento el título de “corredentora”, pero es importante destacar que estas etiquetas no son necesarias para su santidad y su conocimiento de la virgen no se basaba en discutir su papel en la redención, sino en su amor y devoción hacia ella.

La Iglesia Católica ha sido muy clara al afirmar que no se proclamará un nuevo dogma sobre la corredención de María, y que no debe generarse confusión ni desequilibrios en la fe cristiana al respecto. El rol de la Virgen María en la redención ha sido y siempre será secundario al de su hijo Jesús, quien es el único que puede otorgar la salvación.

Es importante parecerse además que la fe no se basa en discusiones teológicas, sino en la relación personal con Dios y en la práctica de los valores cristianos en nuestra vida diaria. María es un ejemplo para todos los cat

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