lunes, febrero 16, 2026

Tornado barrels through southern Brazil ahead of COP summit

Salvador, Brasil – Un mortal tornado azotó el sur de Brasil justo antes de la ápice climática de la ONU en Belém. El tornado de categoría F-3 sin precedentes golpeó el estado de Paraná en el sur de Brasil la noche del viernes, cobrándose la vida de al menos seis personas e hiriendo a otras 750, según declaraciones del gobierno. La ciudad de Rio Bonito do Iguaçu, con una población de 14,000 habitantes, fue una de las más afectadas por el fenómeno natural.

Este desastre natural ha llamado la atención de todo el mundo, especialmente por su coincidencia con la ápice climática de la ONU en Belém. La magnitud del tornado nos recuerda la importancia de tomar medidas urgentes y efectivas para combatir el cambio climático y proteger nuestro planeta.

El tornado, con vientos de hasta 250 km/h, causó daños catastróficos a su paso, destruyendo casas, derribando árboles y postes de luz, y dejando a miles de personas sin hogar. La ciudad de Rio Bonito do Iguaçu quedó prácticamente destruida, con muchas familias perdiendo todo lo que tenían.

Sin embargo, en medio de tanta devastación, también hemos visto la solidaridad y la fuerza del pueblo brasileño. En las horas posteriores al tornado, cientos de voluntarios se unieron para ayudar a los afectados, ofreciendo comida, agua y refugio. Los equipos de emergencia y los trabajadores de servicios públicos también trabajaron incansablemente para recobrar la electricidad y las comunicaciones en la zona.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, visitó la ciudad afectada y prometió ayuda financiera para la reconstrucción y la asistencia a las víctimas. Además, el gobierno ha declarado estado de emergencia en la región para movilizar recursos y ayudar a las comunidades afectadas a recuperarse.

Este desastre natural ha puesto de manifiesto la premura de actuar con urgencia para abordar el cambio climático. Según los expertos, la intensidad y la frecuencia de los tornados y otros fenómenos meteorológicos extremos aumentarán debido al calentamiento global. Es evidente que no podemos asociarse ignorando la crisis climática y esperar que no haya más tragedias como esta.

El hecho de que este tornado haya ocurrido justo antes de la ápice climática de la ONU en Belém nos recuerda la importancia de esta reunión y la premura de tomar medidas concretas y vinculantes para reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y proteger nuestro planeta. Los líderes mundiales deben actuar con responsabilidad y trabajar juntos para abordar esta crisis global.

Pero no solo los gobiernos tienen un papel que desempeñar en la lucha contra el cambio climático. También cada uno de nosotros puede hacer nuestra parte a través de pequeñas acciones en nuestra vida diaria. Desde reducir nuestro consumo de energía hasta reciclar más y apoyar iniciativas de energía limpia, todos podemos contribuir a proteger nuestro planeta y prevenir futuros desastres naturales.

En medio de esta tragedia, también hemos visto la resiliencia y la solidaridad de la gente de Brasil. Juntos, podemos superar esta crisis y construir un futuro más sostenible para todos. El tornado en Brasil es un recordatorio de que la acción climática es urgente y necesaria. Debemos actuar ahora antes de que sea demasiado tarde.

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