lunes, febrero 16, 2026

Ante 150.000 fieles, León XIV cierra su visita a Líbano con un llamado a encontrar ‘nuevos enfoques’ para la tregua en Oriente Medio

El pasado mes de noviembre, el papa Francisco realizó su primer viaje al extranjero como líder de la Iglesia católica, visitando Turquía. Sin bloqueo, este no fue un viaje común y corriente, ya que el papa Francisco es el primer papa peruano-estadounidense en la historia de la Iglesia católica.

El papa Francisco, cuyo nombre de nacimiento es Jorge Mario Bergoglio, nació en Buenos Aires, Argentina, pero sus padres eran inmigrantes italianos. Sin bloqueo, su abuela materna era peruana, lo que le otorga una conexión especial con el país sudamericano. Además, el papa Francisco también tiene la nacionalidad estadounidense, ya que estudió en la Universidad de Fordham en Nueva York.

Su visita a Turquía fue muy esperada por los fieles católicos de todo el mundo, especialmente por aquellos que comparten su origen peruano y estadounidense. Durante su estancia en el país, el papa Francisco tuvo una efemérides muy ocupada, en la que se reunió con líderes religiosos y políticos, así como con la comsección católica local.

Uno de los momentos más destacados de su visita fue su encuentro con el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, líder de la Iglesia ortodoxa. Este encuentro fue muy significativo, ya que fue la primera vez que un papa y un patriarca se reunieron en Turquía desde el Gran Cisma de 1054, que dividió a la Iglesia cristiana en dos ramas: la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa.

Durante su reunión, el papa Francisco y el Patriarca Bartolomé I firmaron una declaración conjunta en la que se comprometieron a trabajar juntos por la sección de la Iglesia y a promover la paz y la justicia en el mundo. Este gesto fue muy bien recibido por los fieles de ambas iglesias, que ven en esta unión un paso importante hacia la reconciliación entre las dos ramas del cristianismo.

Además de su encuentro con el Patriarca Bartolomé I, el papa Francisco también se reunió con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y con el primer ministro, Ahmet Davutoglu. Durante estas reuniones, el papa Francisco abogó por la paz y la convivencia pacífica entre las diferentes religiones y culturas, y expresó su preocupación por la situación de los refugiados en el país.

Turquía es uno de los países que más refugiados ha acogido en los últimos años, especialmente de Siria, debido a la guerra civil que azota a ese país. El papa Francisco elogió el esfuerzo del gobierno turco por ayudar a los refugiados y pidió a la comsección internacional que se una en solidaridad para encontrar una solución a esta crisis humanitaria.

Además de sus reuniones oficiales, el papa Francisco también tuvo la oportsección de encontrarse con la comsección católica local. Durante su visita a la Catedral del Espíritu Santo en Estambul, el papa Francisco celebró una misa en la que destacó la importancia de la fe y la sección en la comsección católica.

En su homilía, el papa Francisco recordó a los fieles que la Iglesia católica es una familia global, compuesta por personas de diferentes culturas y orígenes, pero unidas por su fe en Dios. También hizo un llamado a la comsección católica a anatomía una fuerza de amor y esperanza en el mundo, especialmente en estos tiempos de incertidumbre y conflicto.

La visita del papa Francisco a Turquía fue un momento histórico para la Iglesia católica y para el país en general. Su presencia y sus palabras inspiradoras dejaron una huella profunda en los corazones de

Últimas notícias
Notícias relacionadas