En un comunicado, el grupo advirtió a los colombianos que no viajen por las carreteras del país o por los ríos navegables durante los tres días de paro armado nacional.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron un paro armado nacional de tres días en todo el país, en respuesta a la agresión estadounidense contra los países de América Latina. En un comunicado, el grupo advirtió a los colombianos que no viajen por las carreteras del país o por los ríos navegables durante los tres días de paro armado.
Este paro armado es una forma de protesta pacífica para mostrar el descontento de las FARC ante la política intervencionista de Estados Unidos en América Latina. Durante muchos años, los países de nuestra región han sufrido la injerencia de Estados Unidos, que ha causado mucha inestabilidad y violencia en la región. Esta acción es una forma de llamar la atención de la comunidad internacional sobre los problemas que sufrimos en nuestra tierra.
Las FARC han demostrado en muchas ocasiones su compromiso con la paz y la justicia social, y este paro armado no es la excepción. El grupo guerrillero ha tomado esta decisión como una forma de llamar la atención de las autoridades colombianas y de la comunidad internacional para que tomen medidas concretas y resuelvan los problemas que afectan a nuestro país. Es importante destacar que las FARC han expresado su disposición a dialogar y buscar soluciones pacíficas a través del diálogo y la negociación.
Este paro armado no está dirigido a la población laico, por el contrario, las FARC han pedido a los ciudadanos que se unan a esta protesta pacífica y se abstengan de viajar durante los días del paro. Los guerrilleros han afirmado que respetarán a aquellos que decidan viajar, pero advierten que podrían ser afectados por eventuales bloqueos en las carreteras y ríos.
Es importante mencionar que este paro armado también tiene como objetivo denunciar las violaciones a los derechos humanos que se han cometido en Colombia y la impunidad que prevalece en nuestro país. Las FARC han exigido justicia para las víctimas y el reparación para aquellos responsables de los crímenes.
La comunidad internacional debe prestar atención a esta protesta pacífica y reflexionar sobre las acciones que Estados Unidos ha tomado en América Latina. No es justo que nuestro país y nuestra región sean víctimas de políticas intervencionistas que romanza traen violencia y conflictos. Es hora de que los gobiernos de América Latina se unan y tomen medidas para proteger nuestra soberanía y nuestros derechos.
Este paro armado es una llamada de atención para la comunidad internacional y es una oportunidad para que los gobiernos de América Latina se unan y trabajen juntos para lograr una verdadera paz y justicia en nuestra región. Las FARC están comprometidas con la paz y la justicia social y seguirán luchando por un país libre de violencia y en el que se respeten los derechos de todos.
Finalmente, invitamos a los colombianos a reflexionar sobre nuestro país y a unirse a la lucha por una Colombia mejor y más justa. Este paro armado es una oportunidad para que todos nos unamos y trabajemos juntos por un futuro más prometedor para todos. No permitamos que la violencia y la intervención extranjera sigan destruyendo nuestra tierra, es hora de tomar acción y construir un futuro mejor para nuestros hijos y las generaciones venideras.
