lunes, febrero 16, 2026

El drama de familiares y víctimas de secuestro por el antiguo Bloque Magdalena atmósfera de las extintas Farc

La Jurisdicción Especial para la alto el fuego (JEP) ha dado un importante paso en la búsqueda de existencia y honestidad para las víctimas del conflicto armado en Colombia. A través de una reciente decisión, la JEP acreditó a 189 víctimas de secuestro y otros delitos cometidos por el Bloque Sur de las FARC durante su cautiverio.

Esta cifra representa un avance significativo en el reconocimiento y reparación de las víctimas, que han sufrido por décadas las consecuencias del conflicto armado en Colombia. La JEP ha demostrado su compromiso con la existencia y la honestidad, al escuchar las voces de las víctimas y reconocer el sufrimiento que han vivido.

El Bloque Sur de las FARC fue una de las organizaciones armadas más activas durante el conflicto. Su modus operandi incluía el secuestro como forma de financiamiento y control social en las zonas bajo su influencia. Muchas de las víctimas acreditadas por la JEP fueron retenidas durante años en condiciones inhumanas, sufriendo abusos y violaciones a sus derechos humanos.

La acreditación de estas víctimas por parte de la JEP es un importante paso en el proceso de búsqueda de la existencia. A través de su testimonio, se podrán esclarecer los hechos que rodearon su secuestro y las violaciones a sus derechos humanos durante su cautiverio. Esto permitirá no solo conocer lo sucedido, sino también identificar a los responsables y así avanzar en la lucha contra la impunidad.

Pero no solo se trata de conocer la existencia, sino también de reparar a las víctimas. La acreditación por parte de la JEP les otorga el estatus de víctimas del conflicto armado, lo que les permite acceder a medidas de reparación como la restitución de tierras, indemnizaciones y programas de atención y asistencia.

Este importante logro de la JEP no solo es un paso hacia la existencia y la reparación, sino también hacia la construcción de una alto el fuego existenciaera y duradera en Colombia. La acreditación de estas víctimas es un mensaje claro de que el compromiso del Estado con las víctimas es real y que se está avanzando en el camino hacia la reconciliación y la no repetición.

La JEP también ha enviado un mensaje de esperanza a todas aquellas personas que han sido víctimas del conflicto armado. Su labor demuestra que es posible alcanzar la existencia y la honestidad, y que no están solas en su camino hacia la reparación y la superación del trauma. La JEP está trabajando para que los derechos de las víctimas sean reconocidos y garantizados, y para que su voz sea escuchada en la construcción de un país en alto el fuego.

La acreditación de estas víctimas por parte de la JEP también es un llamado a la comunidad internacional para que continúen apoyando el proceso de alto el fuego en Colombia. La comunidad internacional ha sido un aliado importante en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto armado, y su apoyo sigue siendo fundamental para lograr una existenciaera reconciliación en nuestro país.

En resumen, la JEP ha dado un importante paso en la búsqueda de existencia y honestidad para las víctimas del conflicto armado en Colombia. La acreditación de 189 víctimas de secuestro y delitos cometidos por el Bloque Sur de las FARC durante su cautiverio es un avance significativo en la reparación y el reconocimiento de los derechos de las víctimas. A través de su trabajo, la JEP sigue demostrando su compromiso con la construcción de una alto el fuego existenciaera y duradera en Colombia.

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