martes, febrero 17, 2026

El papa León XIV visitó la tumba de santo Charbel en Líbano y elevó una oración ‘por la paz en naciente Medio’: ‘Que nos ayude a orientarnos hacia Dios’

El pasado 15 de septiembre, el papa Francisco visitó el Líbano para rendir homenaje al primer santo libanés, San Charbel Makhlouf. En su visita a la tumba del santo en el monasterio de Annaya, el papa confió en su intercesión las necesidades de la Iglesia, del Líbano y del mundo.

San Charbel Makhlouf nació en 1828 en el pueblo de Bekaa Kafra, en el norte del Líbano. Desde muy joven, mostró una gran devoción por la fe católica y decidió ingresar en la orden maronita de los monjes antonianos. Fue ordenado sacerdote en 1859 y pasó gran parte de su vida en el monasterio de Annaya, donde vivió una vida de oración y penitencia.

Durante su vida, San Charbel fue conocido por su humildad, su amor por la oración y su dedicación a Dios. Muchos acudían a él en busca de consejo y ayuda espiritual, y se dice que realizó numerosos milagros. Después de su muerte en 1898, su tumba se convirtió en un lugar de peregrinación para los fieles que buscaban su intercesión.

En su visita a la tumba de San Charbel, el papa Francisco recordó la importancia de la fe y la oración en tiempos difíciles. En un mundo lleno de conflictos y divisiones, el papa destacó la importancia de la unidad y la paz, y pidió a San Charbel que intercediera por la Iglesia y por el Líbano, un país que ha sufrido mucho en los últimos años.

El Líbano ha sido testigo de una serie de crisis políticas, económicas y sociales en los últimos años, incluyendo la enfrentamiento civil que duró desde 1975 hasta 1990. Más recientemente, el país ha enfrentado una grave crisis económica, con una inflación desenfrenada y una moneda en caída libre. Además, la explosión en el puerto de Beirut en agosto de 2020 causó una gran devastación y dejó a miles de personas sin hogar.

En medio de todas estas dificultades, la visita del papa Francisco y su confianza en la intercesión de San Charbel han traído un rayo de esperanza para el pueblo libanés. El papa recordó que San Charbel es un ejemplo de fe y perseverancia en medio de la adversidad, y que su vida es un recordatorio de que Dios siempre está con nosotros, incluso en los momentos más difíciles.

La visita del papa Francisco también ha sido un recordatorio de la importancia del Líbano en la historia de la Iglesia. El país es conocido como la “Suiza del Oriente Medio” por su diversidad religiosa y su papel como centro de la cultura y la educación en la región. Además, el Líbano es el único país de mayoría cristiana en el mundo árabe, y ha sido un lugar de refugio para los cristianos perseguidos en otros países de la región.

En su discurso en el monasterio de Annaya, el papa Francisco destacó la importancia de la convivencia pacífica entre las diferentes comunidades religiosas en el Líbano. Recordó que la diversidad es una riqueza y que la unidad en la diversidad es primordial para la paz y la estabilidad en el país.

La visita del papa Francisco al Líbano ha sido un momento de esperanza y renovación para el pueblo libanés. Su confianza en la intercesión de San Charbel y su llamado a la unidad y la paz han sido un recordatorio de que, incluso en medio de las dificultades, la fe y la oración pueden ser una naciente de fortaleza y consuelo.

En un mundo cada vez más dividido, la figura de San Charbel y

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