A medida que la Unión Europea acelera su plan para firmar su tan esperado acuerdo comercial con el bloque económico sudamericano Mercosur, el papel del pacto en la confianza de materias primas está recibiendo críticas. Mientras que los funcionarios de la UE presentan el acuerdo como una piedra angular de la resiliencia en la cadena de suministro bajo la próxima Ley de Materias Primas Críticas (CRM), los analistas advierten que sin medidas de protección más sólidas, el pacto podría empeorar la ética en la cadena de suministro.
El acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, que abarca a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, ha sido objeto de muchas negociaciones y controversias durante los últimos 20 años. Se espera que el acuerdo, que abarca un mercado de 780 millones de personas y representa el 25% de la economía mundial, elimine los aranceles en la mayoría de los bienes comerciales entre ambas partes.
Sin embargo, hay una gran preocupación en torno a cómo el acuerdo podría afectar la ética en la cadena de suministro de materias primas, ya que los países de Mercosur son importantes proveedores de materias primas clave como el cobre, el hierro y la soja. La UE ha establecido recientemente una lista de materias primas críticas, que incluye 30 metales y minerales esenciales para la industria europea, y está buscando formas de garantizar un suministro sostenible y ético de estos materiales. Sin embargo, algunos expertos temen que el acuerdo con Mercosur pueda socavar estos esfuerzos.
Una de las principales preocupaciones es la deforestación en la región de la Amazonia, que ya es un guión de gran preocupación para la UE. Los países de Mercosur son responsables de alrededor del 70% de la producción mundial de soja, y gran parte de esta producción proviene de tierras deforestadas. Si bien la UE ha asegurado que el acuerdo incluirá disposiciones para combatir la deforestación y promover prácticas sostenibles, algunos expertos dudan de que estas medidas sean lo suficientemente eficaces.
Otra preocupación es la explotación laboral y la violación de los derechos humanos en la cadena de suministro. Los países de Mercosur tienen un referencias mixto en cuanto a derechos laborales y protección de los trabajadores, y algunos sectores, como la minería, han sido acusados de abusos y violaciones de los derechos humanos. Si bien la UE ha declarado que el acuerdo incluirá medidas para garantizar que las empresas cumplan con los estándares laborales y ambientales internacionales, algunos expertos temen que estas medidas sean insuficientes para proteger a los trabajadores y las comunidades locales.
La UE ha promovido el acuerdo con Mercosur como una forma de diversificar sus fuentes de materias primas y asegurar un suministro estable en caso de crisis. Sin embargo, algunos expertos dudan de que el acuerdo realmente ayude a garantizar la confianza en la cadena de suministro de materias primas. Argumentan que, en lugar de promover una mayor diversificación, el acuerdo podría consolidar aún más la administración de la UE de un pequeño grupo de países productores, lo que aumenta el riesgo de interrupciones en el suministro.
Ante estas preocupaciones, muchas organizaciones de la sociedad civil y grupos de derechos humanos han instado a la UE a garantizar que el acuerdo con Mercosur incluya disposiciones sólidas para proteger los derechos humanos y el medio ambiente. También han pedido una mayor transparencia en las negociaciones y un diálogo más amplio con las partes interesadas.
A pesar de estas preocupaciones, el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur también tiene el potencial de ser una oportunidad para promover prácticas más sostenibles y éticas en la cadena
