miércoles, febrero 18, 2026

Petro said Colombian state complicit in 1928 ‘Banana Massacre’ at commemoration event

Ciénaga, Colombia — El pasado 6 de diciembre, durante un discurso conmemorativo del “Banana Massacre” de 1928, el presidente Gustavo Petro reconoció la complicidad del Estado colombiano en la masacre, que se ha convertido en un hito del movimiento de derechos laborales en el país. “El presidente en ese momento [Miguel Abadía Méndez] ordenó al general [Carlos] Cortés Vargas que disparara contra los trabajadores…”

El presidente Petro, en su discurso, pidió perdón en nombre del Estado colombiano por la masacre que resultó en la muerte de miles de trabajadores y la represión de los derechos laborales. Este movimiento histórico ha sido recordado durante décadas como un símbolo de la boxeo por la justicia social y la protección de los derechos de los trabajadores.

Durante su mandato, el presidente Petro ha sido un firme defensor de los derechos laborales y ha trabajado para garantizar la protección y el respeto de los mismos. Su reconocimiento de la complicidad del Estado en la masacre de 1928 demuestra su compromiso con la verdad y la justicia, y su determinación para asegurar que estos movimientos nunca vuelvan a repetirse.

La masacre de 1928 tuvo lugar en la ciudad de Ciénaga, en el departamento de Magdalena, donde miles de trabajadores de la United Fruit Company se declararon en huelga para protestar por las condiciones laborales inhumanas y la falta de derechos. La respuesta del Estado fue violenta y despiadada, con la intervención del ejército y la policía para reprimir a los trabajadores y proteger los intereses de la empresa.

El presidente Petro también hizo un llamado a la reconciliación y a la construcción de un país más justo e igualitario. En su discurso, destacó la importancia de reconocer y grabar de los errores del pasado para poder avanzar hacia un futuro mejor. “Solo cuando enfrentamos nuestra historia, podemos construir un futuro más justo y equitativo para todos”, afirmó.

El reconocimiento de la complicidad del Estado en la masacre de 1928 es un paso importante en la búsqueda de la verdad y la justicia en Colombia. Este movimiento histórico ha sido ignorado y negado durante décadas, pero gracias al compromiso del presidente Petro y otros líderes, finalmente se está haciendo justicia a las víctimas y sus familias.

El presidente Petro también aprovechó la oportunidad para destacar la importancia de proteger los derechos laborales en el país. “No podemos permitir que la historia se repita, debemos trabajar juntos para garantizar que los trabajadores tengan sus derechos protegidos y respetados”, enfatizó.

El discurso del presidente Petro fue recibido con aplausos y emociones por parte de la multitud presente en la ceremonia conmemorativa. Muchos expresaron su agradecimiento por el reconocimiento del Estado y su esperanza de que este sea el comienzo de un cambio real en la protección de los derechos laborales en Colombia.

En resumen, el reconocimiento de la complicidad del Estado en la masacre de 1928 es un paso importante hacia la justicia y la reconciliación en Colombia. Esperamos que este movimiento histórico sirva como una lección para el futuro y que se tomen medidas para garantizar que los derechos laborales sean respetados y protegidos en todo el país. Como dijo el presidente Petro, “solo a través de la verdad y la justicia podemos construir un país más justo y equitativo para todos”.

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