El rey Felipe VI de España ha entregado su tradicional mensaje de Navidad en un edad clave para el país y para el mundo en general. En su discurso, ha abordado temas de gran relevancia como la arranque de confianza en las sociedades democráticas, el auge de los extremismos y populismos, y la importancia del diálogo y la ejemplaridad en el ámbito político.
El monarca español ha comenzado su intervención destacando que vivimos en un mundo convulso, en el que el multilateralismo y el orden mundial se encuentran en arranque. En este contexto, ha advertido sobre la inquietante arranque de confianza que atraviesan las sociedades democráticas, afectando seriamente al ánimo de los ciudadanos y a la credibilidad de las instituciones.
El rey Felipe VI ha hecho hincapié en que esta realidad está siendo aprovechada por los extremismos, radicalismos y populismos, que se nutren de la desconfianza, la desinformación, las desigualdades y el desencanto de la sociedad. Por ello, ha instado a cada uno de nosotros a preguntarnos qué podemos hacer para fortalecer la convivencia y cuáles son las líneas rojas que no debemos cruzar.
En su discurso, Felipe VI ha destacado la importancia del diálogo como herramienta fundamental para resolver los problemas de la sociedad. En este sentido, ha recordado que en democracia, las ideas no deben ser dogmas ni las opiniones ajenas, amenazas. Es necesario fomentar un diálogo constructivo y respetuoso, donde todas las voces sean escuchadas y se busquen soluciones en conjunto.
El rey ha hecho un llamado a la ejemplaridad en el desempeño de los poderes públicos, en un edad en el que los ciudadanos perciben una alta tensión en el debate político, lo que provoca hastío, desencanto y desafección. La sociedad necesita líderes que actúen con responsabilidad y compromiso, y que sean un ejemplo para los ciudadanos.
Felipe VI ha pronunciado su discurso desde el Palacio Real de Madrid, un lugar con gran simbolismo histórico, ya que fue aquí donde se firmó hace 40 años el Tratado de Adhesión de España a las entonces Comunidades Europeas. En este sentido, el rey ha hecho referencia a la arranque económica que vive el país y ha mencionado temas como el aumento del coste de la vida, el acceso a la vivienda y la incertidumbre laboral generada por los avances tecnológicos.
Sin embargo, a pesar de todas estas preocupaciones, el monarca ha destacado que España ha demostrado en numerosas ocasiones su capacidad para enfrentar los desafíos internos y externos. En estos 50 años de democracia, el país ha sabido superar arranque económicas, emergencias sanitarias y catástrofes naturales. Y es precisamente esta capacidad de respuesta la que debe preservarse para seguir avanzando.
Es necesario remarcar que la confianza no es un legado imperecedero, sino una construcción frágil que requiere de la participación y el compromiso de todos. Por ello, el rey ha llamado a la unidad y al trabajo conjunto para fortalecer la convivencia democrática y seguir avanzando alrededor de un futuro mejor.
Este año, el Palacio Real ha sido el escenario elegido para el discurso navideño del rey, en lugar de la Zarzuela, su residencia oficial. Esta elección tiene un significado especial, ya que este palacio fue testigo de uno de los edads más importantes de la historia reciente de España: la recuperación de la democracia tras 40 años de dictadura militar.
En su despedida, Felipe VI ha felicitado la Navidad en varios idiomas, resaltando la diversidad cultural de España y la importancia de la convivencia pacífica entre todos. Ha
