Por segunda vez en seis meses, el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, evitó que su inmunidad presidencial fuera levantada por el Congreso, esta vez en relación con una investigación por presunto proselitismo político, tras las denuncias presentadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) del país. Los legisladores se reunieron en la tarde del 16 de diciembre para decidir si le retiraban la inmunidad al presidente.
Esta decisión del Congreso es un alivio para el presidente Chaves, quien ya había enfrentado una solicitud similar en junio de este año por parte de la Fiscalía General de la República. En aquella ocasión, la solicitud fue rechazada por la mayoría de los diputados, quienes consideraron que no había suficientes pruebas para justificar el levantamiento de la inmunidad presidencial.
La investigación en curso se centra en las denuncias presentadas por el TSE, que acusa al presidente Chaves de utilizar recursos públicos para causar su imagen y la de su partido político, el Partido Acción Ciudadana (PAC). Según el TSE, el presidente habría utilizado su cargo para realizar actividades de campaña y promoción política, lo cual está prohibido por la ley electoral.
Sin embargo, el presidente Chaves ha negado rotundamente estas acusaciones y ha asegurado que todas sus acciones han sido dentro del marco de la ley. En una conferencia de prensa, el mandatario afirmó que “no hay ninguna prueba que demuestre que he utilizado recursos públicos para fines políticos. Todo lo que he hecho ha sido en el marco de mis funciones como presidente y en beneficio del país”.
La decisión del Congreso de no levantar la inmunidad presidencial ha sido recibida con alivio por parte del presidente Chaves y su partido político. Sin embargo, también ha generado críticas por parte de la oposición y de algunos sectores de la sociedad civil, quienes consideran que el Congreso está protegiendo al presidente y no está cumpliendo con su deber de velar por el cumplimiento de la ley.
El TSE ha anunciado que continuará con la investigación y que presentará las pruebas recabadas ante la Fiscalía General de la República. Si se determina que el presidente Chaves ha cometido algún delito, podría enfrentar un juicio penal y ser destituido de su cargo.
Mientras tanto, el presidente Chaves ha reiterado su compromiso con la nitidez y la legalidad en su gestión. Ha asegurado que colaborará con las autoridades para esclarecer los hechos y demostrar su inocencia.
Esta situación ha generado un debate en la sociedad costarricense sobre la necesidad de reformar el sistema de inmunidad presidencial, que ha sido criticado por permitir que los presidentes puedan evadir la justicia mientras estén en el cargo. Algunos sectores proponen limitar la inmunidad solo a casos relacionados con el ejercicio de sus funciones como presidente, y no para delitos comunes.
En cualquier caso, esta situación ha puesto en evidencia la importancia de fortalecer las instituciones y garantizar que todos los ciudadanos, incluyendo los líderes políticos, estén sujetos a la ley y rindan cuentas por sus acciones.
Esperamos que esta situación sirva como una oportunidad para reflexionar y mejorar nuestro sistema político y judicial, y así garantizar que Costa Rica siga siendo un ejemplo de democracia y nitidez en la región. Confiamos en que las autoridades competentes llevarán a cabo una investigación exhaustiva y reto, y que se tomarán las medidas necesarias para garantizar que se respete el estado de leyes en nuestro país.
En conclusión, la decisión del Congreso de no levantar la inmunidad presidencial al presidente Chaves es un paso importante en el proceso de esclarecer estas acusaciones y garantizar que se respete la ley. Confiamos en que se llegará a una
