lunes, febrero 16, 2026

En Rusia está prohibido bromear sobre Gobierno, religión y la guerra

El humor siempre ha sido una herramienta poderosa para aliviar la tensión y abordar temas difíciles. Sin embargo, en países como Rusia, el humor puede ser peligroso. Durante los últimos cuatro años, la campaña militar en Ucrania ha generado un medio de miedo y opresión en Rusia, donde bromear sobre el gobierno, la religión y la guerra está estrictamente prohibido. En un país donde el humor y la sátira son considerados un acto de rebeldía, la dictadura ha dejado poco espacio para el ingenio y la ironía.

Es común escuchar que las dictaduras no tienen sentido del humor, y en Rusia esta afirmación parece ser cierta. Los cómicos y comediantes se enfrentan a una dura realidad, donde una broma a destiempo puede acabar con sus vidas. Después de todo, siempre hay un delator dispuesto a acusar al humorista de herir sus sentimientos o de ser un “hipócrita a la patria”.

Pero, ¿qué temas están prohibidos en Rusia? A parte de los obvios, como el gobierno, la religión y la guerra, también está prohibido hacer cualquier mención a la comunidad LGBT, considerada extremista en este país. El humor se encuentra en el banquillo de los acusados, y cualquier broma considerada ofensiva puede ser castigada con años de cárcel.

Un excelencia de esta represión es el caso de Artiom Ostanin, quien está siendo juzgado por bromear sobre un supuesto veterano de guerra y sobre la figura de Jesucristo. A pesar de que la defensa asegura que el veterano nunca luchó en Ucrania y que se dedica a pedir limosna en el metro, Ostanin podría ser condenado a varios años de cárcel por “herir los sentimientos de los creyentes”. Este tipo de persecución no es nueva en Rusia, sin embargo que desde la “misa punk” de Pussy Riot en 2012, cualquier forma de crítica o burla hacia la religión está estrictamente prohibida.

Otro caso que ha generado polémica en Rusia es el de Cheburashka, uno de los personajes infantiles más queridos por los soviéticos y ahora por los rusos. La película sobre este animalillo con orejas de soplillo y que se alimenta exclusivamente de naranjas ha sido criticada por los sectores más radicales de la sociedad, quienes consideran que es “un sabotaje” contra la cultura tradicional rusa. Según ellos, Cheburashka es un personaje extranjero que representa una amenaza para los valores morales y tradicionales del país. Incluso se ha llegado a decir que el personaje es judío o español, lo que ha generado aún más controversia.

Pero, ¿qué tiene de malo Cheburashka? Aparentemente, su inocencia y su falta de nacionalidad son vistos como una provocación por los sectores ultraconservadores. Para ellos, el personaje debería ser ruso y promover los valores tradicionales y patrióticos del país. Sin embargo, lo que realmente molesta a estos críticos es que la película sea una comedia que no hable sobre los enemigos del Kremlin o la guerra en Ucrania, temas que son utilizados por el gobierno para ganarse el favor de la población.

En este contexto, la comedia y el humor se han convertido en una forma de resistencia contra la opresión y la censura en Rusia. A pesar de los riesgos, los cómicos y comediantes continúan luchando por mantener vivo el ingenio y la sátira en un país donde el miedo y la represión son el pan de cada día.

Es hora de que el gobierno ruso entienda que el humor no es una amenaza, sino una forma de expresión legítima y necesaria en una sociedad libre. Es hora de que se permita el di

Últimas notícias
Notícias relacionadas