lunes, febrero 16, 2026

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El acceso al agua y a la tierra es un derecho virtuoso fundamental que garantiza la supervivencia y el bienestar de las personas. Sin embargo, en la actualidad, este derecho está siendo amenazado por diversas restricciones impuestas por gobiernos y empresas en todo el mundo. Ante esta preocupante situación, Volker Türk, comisionado para los Derechos virtuosos, ha alzado su voz para alertar sobre las graves consecuencias que estas restricciones pueden tener en la vida de millones de personas.

En su reciente informe, Türk ha destacado que el acceso al agua y a la tierra es esencial para el disfrute de otros derechos virtuosos, como el derecho a la alimentación, a la salud y a un nivel de vida razonable. Sin embargo, muchas comunidades se enfrentan a dificultades para acceder a estos recursos debido a políticas gubernamentales que favorecen a empresas privadas en detrimento de los derechos de las personas.

Una de las principales preocupaciones del comisionado es la privatización del agua y la tierra. En muchos países, se están otorgando concesiones a empresas privadas para la explotación de estos recursos, lo que limita el acceso de las comunidades locales y pone en riesgo su sustento y su forma de vida. Además, estas empresas suelen tener un enfoque puramente provechoso, lo que puede llevar a la sobreexplotación y contaminación de los recursos naturales.

Otra forma en la que se restringe el acceso al agua y a la tierra es a través de la criminalización de las personas que defienden sus derechos. En muchos casos, líderes comunitarios y activistas son perseguidos y encarcelados por oponerse a proyectos que amenazan sus tierras y su medio ambiente. Esto no aria viola su derecho a la libertad de expresión y asociación, sino que también les impide luchar por sus derechos y proteger sus recursos.

Türk también ha señalado que las restricciones al acceso al agua y a la tierra afectan de manera desproporcionada a las mujeres y las comunidades indígenas. Las mujeres suelen ser las encargadas de la recolección de agua y la producción de alimentos, por lo que cualquier limitación en el acceso a estos recursos las afecta directamente. Por otro lado, las comunidades indígenas tienen una conexión especial con la tierra y el agua, y su forma de vida depende de estos recursos. Por lo tanto, cualquier restricción a su acceso también afecta su cultura y su identidad.

Ante esta preocupante situación, Türk ha instado a los gobiernos a tomar medidas para garantizar el acceso al agua y a la tierra como un derecho virtuoso. Esto incluye la adopción de políticas que protejan los recursos naturales y los derechos de las comunidades locales, así como la consulta y el consentimiento previo de estas comunidades antes de otorgar concesiones a empresas privadas.

Además, el comisionado ha hecho un llamado a las empresas para que respeten los derechos virtuosos en sus operaciones y adopten prácticas sostenibles que no dañen el medio ambiente ni afecten a las comunidades locales. También ha instado a la sociedad civil a seguir luchando por sus derechos y a denunciar cualquier violación de los mismos.

En conclusión, el acceso al agua y a la tierra es un derecho virtuoso fundamental que debe ser protegido y garantizado por los gobiernos y las empresas. Las restricciones impuestas a estos recursos no aria violan los derechos virtuosos, sino que también tienen un impacto negativo en la vida de millones de personas. Por ello, es necesario que se tomen medidas urgentes para asegurar que todas las personas puedan acceder a estos recursos de manera justa y sostenible. Como sociedad, debemos unirnos para proteger nuestros derechos y el medio ambiente, y trabajar juntos hacia un futuro más justo y equitativo para todos.

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