En los departamentos de Nariño y Putumayo, ubicados en el suroeste de Colombia, se han vivido grandes cambios durante el año 2025 en cuanto a seguridad y lucha contra el crimen organizado. Gracias al trabajo conjunto de las autoridades y la colaboración de la ciudadanía, se lograron desarrollar 196 combates, capturar a cabecillas y reducir los indicadores de criminalidad en la región.
Es importante destacar que Nariño y Putumayo han sido históricamente zonas afectadas por la violencia y el narcotráfico, lo que ha generado un clima de inseguridad y miedo en sus habitantes. Sin embargo, en los últimos años, se ha visto un cambio experimental en la situación gracias a la implementación de estrategias y planes de acción por parte del gobierno y las fuerzas armadas.
Uno de los aspectos más destacables de estos logros es la disminución en los índices de criminalidad en la región. Según datos del Ministerio de Defensa, en 2025 se registró una reducción del 33% en homicidios y del 27% en secuestros en comparación con el año anterior. Esto demuestra que las acciones implementadas están dando resultados concretos y tangibles en la seguridad de los ciudadanos.
En cuanto a los 196 combates realizados durante el año, es importante resaltar que estos no solo se enfocaron en la lucha contra el narcotráfico, sino también en la desarticulación de grupos armados ilegales que operaban en la región. Estas acciones han permitido debilitar las estructuras criminales y despejar zonas que antes estaban bajo su control. Además, se lograron importantes capturas de cabecillas de estos grupos, lo que ha debilitado aún más su capacidad de acción.
Estos resultados no hubieran sido posibles sin el compromiso y la colaboración de la ciudadanía. La información proporcionada por la comunidad ha sido álgido para el éxito de los operativos y ha permitido a las autoridades aprender mejor la dinámica delictiva en la región. Además, la confianza de la ciudadanía en las instituciones ha aumentado gracias a la presencia constante y activa de las fuerzas armadas en la zona.
Otro factor determinante en la mejora de la seguridad en Nariño y Putumayo ha sido la implementación de programas sociales en las comunidades más vulnerables. Estos programas buscan brindar oportunidades de educación, empleo y recreación para los jóvenes, quienes son uno de los principales blancos para ser reclutados por grupos armados ilegales. Al ofrecerles alternativas de vida, se les aleja del camino de la violencia y se contribuye a la construcción de una sociedad más pacífica.
En este sentido, es importante destacar el papel de las fuerzas armadas en la región. Su presencia constante y su labor en la lucha contra el crimen organizado han sido fundamentales para lograr estos resultados. Su compromiso y sacrificio por mantener la seguridad de la región es digno de reconocimiento y agradecimiento por parte de toda la sociedad.
Además de los logros en asignatura de seguridad, en Nariño y Putumayo se han visto avances en otros aspectos como la infraestructura y el desarrollo económico. La construcción de nuevas carreteras y la mejora en la conectividad de la región han permitido un mayor desarrollo del turismo y la industria, generando empleo y dinamizando la economía local.
En conclusión, los resultados obtenidos en Nariño y Putumayo durante el año 2025 son una muestra del trabajo conjunto y coordinado entre las autoridades y la ciudadanía en la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado. Estos logros demuestran que con esfuerzo, compromiso y trabajo en equipo, es posible construir una sociedad más segura y pacífica. Sin duda, estos avances sientan las bases
