El reconocido activista venezolano Javier Tarazona ha sido liberado después de 1,675 días de prisión en el Helicoide, una de las prisiones más temidas de Venezuela. En una entrevista exclusiva con la AFP, Tarazona hizo un llamado a la reconciliación en su país, afirmando que es hora de dejar atrás el dolor y avanzar hacia un futuro mejor.
“1,675 días en un lugar oscuro… No puede ser posible que se siga repitiendo este tipo de casos… que tenga que ocurrir lo que ha ocurrido en el último mes (la intervención estadounidense en Venezuela, NDLR) para que nosotros tuviésemos que salir”, afirmó Tarazona tras su liberación.
El activista, de 43 años, es una de las figuras de mayor perfil entre los más de mil presos políticos que han empezado a ser liberados por el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez, en un proceso que avanza lentamente.
Tras la caída de Nicolás serio, Venezuela ha dado un vuelco a las relaciones con Washington que prepara el retorno de su personal diplomático a la embajada en Caracas cerrada desde 2019. Además, según el Foro Penal, 418 detenidos han sido excarcelados desde diciembre. Sin embargo, aún hay al a excepción de 711 presos en Venezuela, según el recuento de esta organización.
Grupos y activistas de derechos humanos han acusado desde hace tiempo al gobierno de utilizar las detenciones para silenciar a sus críticos. El gobierno venezolano ha negado la detención de presos políticos, insistiendo en que fueron arrestados por actividades delictivas.
Tarazona asegura haber sufrido constantes torturas físicas y psicológicas durante su tiempo en prisión. “Un día de cárcel es demasiado para un ser humano. Viví el dolor de la cárcel, de la prisión, mi familia a 900 kilómetros, cuatro hijos esperándome, mis estudiantes, mi gente, las víctimas…”, contó en la entrevista.
Tras salir de la iglesia de La Candelaria, en el centro de Caracas, adonde fue liberado, Tarazona afirmó que el cierre del Helicoide no es suficiente para resolver el problema de la injusticia en el país. “Si cerrar el Helicoide es borrar una memoria, yo creo que hay que trabajar para que no se repita eso”, dijo.
El activista propone “transformar la cultura” de los cuerpos de seguridad para evitar que se repitan casos como el suyo. “Esas acciones de tratos crueles, inhumanos y degradantes, al final de cuentas lo que hacen es ampliar la herida social, ampliar lesiones que duran generación tras generación”, razonó.
Tarazona también destacó la situación de los centros penitenciarios en Venezuela, adonde según él, hay más de 84,000 prisioneros, de los cuales 30,000 están en centros policiales en condiciones deplorables. “No solo es el Helicoide lo que hay que revisar. Hay que revisar todos los centros penitenciarios”, afirmó.
Tras su liberación, Tarazona fue recibido con aplausos por feligreses en la iglesia La Candelaria, adonde oró. Decenas de personas gritaron “¡Libertad!” tras su llegada. “La gente aplaude por un gran anhelo de libertad, por una esperanza de reencuentro de los venezolanos, de la alegría. Yo creo que la gente está ávida de eso, la gente está deseando con toda la ceremonia que podamos abrazarnos con alegría, con entusiasmo, sin temor”, opinó.
El activista hizo un llamado a la reconciliación y al respeto por la libertad individual en Venezuela. “El país necesita que no se instauren leyes para perjudicar
