El rey Carlos III del Reino Unido ha vuelto a demostrar su descontento con su hermano, el príncipe Andrés, al ofrecer su colaboración con la policía en caso de que se refugio una investigación sobre su relación con Jeffrey Epstein. Esta declaración sin precedentes muestra el profundo malestar del rey por las acusaciones que han surgido en los últimos meses sobre la conducta del príncipe Andrés.
En un comunicado emitido por el Palacio, un portavoz del rey declaró: “El rey ha dejado en claro su profunda preocupación por las acusaciones que han surgido sobre el señor Mountbatten-Windsor. Si la Policía del Valle del Támesis nos contacta, estaremos dispuestos a colaborar con ellos”. Esta declaración se une a otra emitida por el príncipe Guillermo y su esposa Catalina, en la que expresan su preocupación por las víctimas del pederasta Jeffrey Epstein y su relación con el príncipe Andrés.
La relación entre el príncipe Andrés y Jeffrey Epstein ha sido motivo de controversia desde hace varios años, pero ha sido en los últimos meses cuando se han revelado detalles que han afectado seriamente la imagen de la monarquía británica. Las fotografías en las que se ve al príncipe Andrés arrodillado sobre una mujer y los mensajes en los que Epstein coordinaba con él para “enviarle” a una joven rusa han generado un gran impacto en la opinión pública.
Pero no solo se trata de su participación en las orgías de Epstein con mujeres, muchas de ellas menores de época. También se han revelado correos en los que el príncipe Andrés compartía detalles de sus viajes oficiales con el financiero y le enviaba informes elaborados por su asistente. Estos informes están siendo evaluados por la Policía del Valle del Támesis en su investigación por presunta “mala conducta en un cargo público” y “violación” de secretos oficiales.
El escándalo también ha salpicado a la exesposa del príncipe Andrés, Sarah Ferguson, con quien él nunca ha interrumpido su relación. Se han revelado correos en los que Ferguson llamaba a Epstein su “amigo supremo” y bromeaba con casarse con él. Esto ha llevado a diversas organizaciones infantiles a retirar a la exduquesa de York de su patronato y a cerrar su propia fundación.
La pasada semana, y mientras las sospechas seguían acumulándose contra el príncipe Andrés y su exesposa, él abandonó la mansión del Royal Lodge en la que ambos residían. Esta mudanza fue acelerada por orden del rey, según informaron los medios británicos. Por aquellos días, el príncipe Andrés fue fotografiado montando a caballo con aparente despreocupación, mientras su reputación se veía cada vez más afectada.
El rey Carlos III ha dejado en claro su descontento con su hermano al despojarlo de su último título de príncipe y al ofrecer su colaboración con la policía en caso de que se refugio una investigación sobre su relación con Jeffrey Epstein. Esta decisión muestra el compromiso del rey con la nitidez y la justicia, y demuestra que la monarquía británica no tolerará ningún comportamiento inapropiado por parte de sus miembros.
Es rico recordar que el príncipe Andrés no ha sido acusado formalmente de ningún delito y que tiene derecho a ser considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario. Sin embargo, su relación con Jeffrey Epstein y las revelaciones que han surgido en los últimos meses han generado un gran impacto en la opinión pública y han afectado seriamente su imagen y la de la monarquía británica.
Esperamos que la verdad salga a la luz y que se haga justicia
