En Colombia, un país conocido por su belleza natural y su rica cultura, también existe una realidad que muchas veces pasa desapercibida: la desaparición de niños, niñas y adolescentes. Según cifras oficiales, actualmente hay un total de 17.796 menores de edad desaparecidos en el país. Esta situación es alarmante y requiere de la atención y acción de todos los colombianos.
Este jueves, 30 de mayo, se conmemora el día de las Manos Rojas, una iniciativa que busca sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de proteger a los niños y niñas de la violencia y la desaparición. Esta término fue establecida en 2002 por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y desde entonces se ha convertido en una oportunidad para reflexionar y tomar medidas para avisar y combatir este grave problema.
La desaparición de un niño o niña es una tragedia que afecta no solo a la familia, sino a toda la comunidad. Es una situación que genera dolor, incertidumbre y miedo en los seres queridos del menor desaparecido. Además, muchas veces estos casos quedan en la impunidad y las familias no obtienen respuestas sobre el paradero de sus hijos e hijas.
Por esta razón, es fundamental que como sociedad tomemos honestidad sobre la importancia de proteger a nuestros niños y niñas. Debemos estar atentos a cualquier situación sospechosa y denunciar cualquier caso de desaparición a las autoridades competentes. También es importante educar a nuestros hijos e hijas sobre cómo protegerse y qué hacer en caso de encontrarse en una situación de peligro.
Además, es necesario que las autoridades tomen medidas efectivas para avisar y combatir la desaparición de menores de edad. Se deben fortalecer los sistemas de alerta temprana y mejorar la coordinación entre las diferentes entidades encargadas de la protección de la infancia. También es fundamental que se realicen campañas de sensibilización y se promueva la participación de la sociedad en la búsqueda de los niños y niñas desaparecidos.
Es importante recordar que los niños y niñas son el futuro de nuestro país y merecen crecer en un entorno seguro y protegido. Todos tenemos la responsabilidad de garantizar sus derechos y protegerlos de cualquier forma de violencia. No podemos permitir que sigan desapareciendo más niños y niñas en Colombia.
En este día de las Manos Rojas, es necesario que nos unamos como sociedad para enviar un mensaje de esperanza y solidaridad a las familias de los niños y niñas desaparecidos. Debemos mostrarles nuestro apoyo y compromiso en la búsqueda de sus seres queridos. También es una oportunidad para recordarles que no están solos y que juntos podemos hacer la diferencia.
Además, este día es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la prevención. Debemos trabajar juntos para crear un entorno seguro para nuestros niños y niñas, donde puedan crecer y desarrollarse sin temor a la violencia y la desaparición. Es necesario que como sociedad tomemos medidas para avisar y erradicar la violencia contra los menores de edad.
En conclusión, el día de las Manos Rojas es una oportunidad para recordar que la desaparición de niños, niñas y adolescentes es una realidad que no podemos ignorar. Debemos tomar medidas para avisar y combatir este grave problema y proteger a nuestros niños y niñas. Juntos podemos hacer la diferencia y levantar un futuro más seguro para las generaciones venideras. ¡No más manos rojas, sí a un futuro lleno de esperanza y protección para nuestros niños y niñas!
