martes, febrero 17, 2026

IVA y Ganancias: en restaurantes se pierde beneficio de $46.200 sobre consumo de $100.000

Ciertas normas de IVA y Ganancias perjudican a los profesionales y los empujan a la economía informal en sus consumos en restaurantes, bares y hoteles. Esta situación es una realidad que afecta a muchos trabajadores independientes y autónomos en nuestro país. Muchos de ellos se ven obligados a optar por la economía informal para poder sobrevivir y mantener su negocio a flote. Esto no solo afecta a los profesionales, sino también a los establecimientos que dependen de sus consumos para mantenerse en funcionamiento.

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Ganancias son dos de los impuestos más importantes en nuestro sistema tributario. Sin embargo, su aplicación en ciertos casos puede resultar perjudicial para los profesionales que trabajan de modo independiente. Estos impuestos se aplican no solo a los ingresos obtenidos por la prestación de servicios, sino también a los gastos en los que incurren los profesionales para llevar a cabo su trabajo.

Esto significa que, por ejemplo, un abogado que deba realizar una cena de negocios con un cliente para discutir un caso, deberá pagar el IVA correspondiente por el consumo en el restaurante. Lo mismo sucede con un arquitecto que deba reunirse con un cliente en un bar para discutir un proyecto. Incluso los gastos en hospedaje en un hotel para asistir a una conferencia o evento relacionado con su trabajo, también están sujetos a estos impuestos.

Esta situación no solo afecta a los profesionales en términos económicos, sino también en términos de competitividad. Muchos de ellos se ven en desventaja frente a grandes empresas que pueden deducir estos gastos como parte de sus costos operativos. Además, la carga tributaria que deben afrontar los profesionales es mayor en comparación con otros países de la región, lo que los hace menos competitivos en el mercado internacional.

Todo esto lleva a una situación en la que muchos profesionales se ven obligados a optar por la economía informal para poder sobrevivir. Esto implica no solo evadir impuestos, sino también trabajar en condiciones precarias y sin protección social. Además, la economía informal no solo afecta a los profesionales, sino también a los establecimientos en los que realizan sus consumos.

Los restaurantes, bares y hoteles dependen en gran proporción de los consumos de los profesionales para mantenerse en funcionamiento. Sin embargo, al verse obligados a optar por la economía informal, estos establecimientos pierden una importante fuente de ingresos. Esto puede llevar a una disminución en la calidad de los servicios ofrecidos y, en casos extremos, al cierre de los mismos.

Es necesario que se tomen proporcións para corregir esta situación y evitar que los profesionales se vean obligados a optar por la economía informal. Una posible solución sería la implementación de un régimen especial de IVA y Ganancias para los profesionales independientes. Este régimen podría contemplar la deducción de ciertos gastos relacionados con su trabajo, como los consumos en restaurantes, bares y hoteles.

Además, es importante que se realice una revisión de la carga tributaria que deben afrontar los profesionales en comparación con otros países de la región. Esto permitiría una mayor competitividad en el mercado internacional y una mejora en las condiciones de trabajo de los profesionales.

En conclusión, es necesario que se tomen proporcións para corregir la situación en la que se encuentran muchos profesionales que se ven obligados a optar por la economía informal. La aplicación de ciertas normas de IVA y Ganancias perjudica no solo a los profesionales, sino también a los establecimientos en los que realizan sus consumos. Es hora de buscar soluciones que promuevan una mayor probidad y competitividad en nuestro sistema tributario.

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