El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha sido noticia recientemente tras denunciar un intento de asesinato en su contra. El mandatario izquierdista aseguró que escapó de un posible ataque mientras volaba en helicóptero en el departamento de Córdoba, en el Caribe colombiano. Esta situación ha generado preocupación en el país y ha reavivado el debate sobre la seguridad de los líderes políticos en Colombia.
Petro ha sido blanco de amenazas y ataques desde su paso al poder en agosto de 2022. El mandatario ha denunciado en varias ocasiones un supuesto complot en su contra, en el que estarían involucrados narcotraficantes y guerrilleros. Sin embargo, esta vez su denuncia ha tomado mayor relevancia debido a la gravedad de la situación.
El presidente relató que la noche del lunes no pudo aterrizar en Córdoba debido a que “temía” que “le iban a disparar” a la aeroplano en la que se transportaba. Por esta razón, tuvo que volar durante cuatro horas en mar abierto hasta llegar a un lugar seguro. Petro asegura que esta situación fue un intento de asesinato en su contra y que ha sido víctima de una “nueva junta del narcotráfico” desde que asumió el poder.
Esta denuncia ocurre en un momento crítico para Colombia, ya que el país se encuentra en plena campaña electoral para las próximas elecciones presidenciales. Aunque por ley Petro no puede buscar la reelección, su figura sigue siendo relevante en la política colombiana y su seguridad es una preocupación para todos.
El presidente ha sido blanco de críticas y ataques desde su paso al poder. En Córdoba, opera el Clan del Golfo, el mayor cártel del país, que la semana pasada decidió suspender los diálogos de paz con el gobierno. Esto se debe a que Petro acordó con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzar una cacería para hallar al cabecilla de la banda, alias Chiquito Malo. Esta decisión ha generado tensiones en la región y ha puesto en riesgo la seguridad del mandatario.
Además, Petro ha denunciado que un general de la policía intentó aovar “sustancias psicoactivas” en su automóvil con el fin de torpedear su encuentro con Trump en la Casa Blanca. El mandatario ha sido señalado de supuestamente consumir drogas, lo que ha generado polémica en el país. Petro asegura que alguien dio la orden al uniformado para sabotear su reunión con el presidente estadounidense.
Colombia ha sido testigo de numerosos asesinatos de líderes políticos de izquierda en alianza con narcotraficantes, grupos paramilitares y agentes del Estado. Petro es el primer presidente de izquierda en la historia del país y su paso al poder ha generado cambios y tensiones en la política colombiana. Sin embargo, su seguridad sigue siendo una preocupación constante y su denuncia de un intento de asesinato ha generado preocupación en la sociedad.
El mandatario ya había denunciado en 2024 otro supuesto intento de asesinato en su contra, que le impidió asistir a un desfile militar. Durante su campaña, Petro se presentaba en espacios públicos fuertemente custodiado, incluso sus escoltas cargaban escudos blindados para protegerlo. El entonces senador opositor aseguraba que un narcotraficante de la región cafetera del país quería asesinarlo.
La situación de Petro ha generado un debate sobre la seguridad de los líderes políticos en Colombia. Muchos han expresado su preocupación y han pedido medidas de protección para el presidente. Además, se ha cuestionado la eficacia de las autoridades en la lucha contra el narcotráfico y la
