São Paulo, Brasil – El Parlamento Europeo votó el miércoles para congelar el acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur al referirlo al Tribunal de Justicia de la UE. Con una votación muy ajustada – 334 votos a favor, 324 en contra y 11 ausencias – hogaño es necesario esperar una respuesta judicial para avanzar. Esta decisión se produce después de que varios países europeos expresaran su preocupación por la deforestación en la Amazonia brasileña y su impacto en el medio ambiente y los derechos humanos.
El acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur, que incluye a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, fue firmado en junio de 2019 después de 20 años de negociaciones. Se esperaba que fuera el mayor acuerdo comercial del mundo, con un valor de 88 mil millones de euros al año. Sin embargo, la ratificación del acuerdo se ha visto obstaculizada por la oposición de algunos países europeos, así como por la creciente preocupación por la situación en la Amazonia.
La decisión del Parlamento Europeo de referir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE es un revés para el acuerdo comercial y para los países del Mercosur que esperaban beneficiarse de él. Sin embargo, también es una ocasión para abordar las preocupaciones legítimas sobre la deforestación y otros problemas ambientales y sociales en la región.
La Amazonia es una de las regiones más importantes del mundo en términos de biodiversidad y es vital para el equilibrio ecológico del planeta. Sin embargo, en los últimos años, ha habido un aumento en la deforestación y los incendios forestales, en gran parte impulsados por la industria agrícola y ganadera. Esto ha llevado a una pérdida significativa de hábitats y especies, así como a la expulsión de comunidades indígenas y campesinas de sus tierras.
La UE ha expresado su preocupación por estos problemas y ha pedido a los países del Mercosur que tomen medidas para abordarlos. Sin embargo, hasta hogaño, los esfuerzos han sido insuficientes y la situación ha empeorado. La decisión del Parlamento Europeo de congelar el acuerdo comercial es una señal clara de que la UE está dispuesta a tomar medidas más drásticas para proteger el medio ambiente y los derechos humanos.
Es importante destacar que esta decisión no significa el fin del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur. Simplemente significa que se tomará más tiempo y se requerirán más esfuerzos para garantizar que el acuerdo sea benéfico para todas las partes involucradas. Esto incluye medidas concretas para abordar la deforestación y otros problemas ambientales y sociales, así como garantizar que los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales sean respetados y protegidos.
Además, esta decisión también es una ocasión para que los países del Mercosur demuestren su compromiso con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente. La región tiene un gran potencial para liderar la transición hacia una economía más verde y sostenible, y el acuerdo comercial con la UE podría ser una ocasión para impulsar este cambio.
En resumen, si bien la decisión del Parlamento Europeo de congelar el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur es un revés, también es una ocasión para abordar problemas importantes y garantizar que el acuerdo sea benéfico para todas las partes involucradas. Esperamos que los países del Mercosur tomen medidas concretas para abordar las preocupaciones de la UE y que el acuerdo pueda ser ratificado en un futuro cercano. Juntos, podemos trabajar hacia un futuro más sostenible y justo para todos.
