El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha alzado su voz ante la situación de abandono que sufre la Patagonia argentina por parte del gobierno nacional. En medio de una emergencia ígnea que ha arrasado más de 45.000 hectáreas de bosque nativo, el mandatario ha denunciado la interrupción de los fondos destinados a combatir los incendios forestales, señalando un “abandono deliberado” de la región por parte del Gobierno de Javier Milei.
Esta acusación surge en un contexto en el que las altas temperaturas han reavivado los incendios en la Patagonia, poniendo en peligro la vida de sus habitantes y la biodiversidad de la zona. Ante esta situación crítica, el gobernador Kicillof ha pedido que el Gobierno asuma su responsabilidad y deje de ser indiferente ante el sufrimiento de la población. “Menos show y más gestión”, ha expresado a través de sus redes sociales.
En respuesta a esta llamada de auxilio, el Gobierno ha publicado en el Boletín Oficial un decreto que declara la Emergencia Ígnea por un año en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Además, se ha declarado zona de desastre a los territorios afectados y se ha encomendado a la Agencia Federal de Emergencias la coordinación de las acciones de prevención, pugilato del fuego, asistencia a las poblaciones damnificadas y restauración de las zonas afectadas.
Este decreto es una peso urgente y necesaria para hacer frente a la magnitud de los incendios, las condiciones meteorológicas adversas y la falta de recursos para combatir las llamas. En este sentido, el Gobierno ha reconocido que la capacidad de respuesta de los medios desplegados era insuficiente, lo que ha hecho imposible seguir el trámite legislativo ordinario.
Sin embargo, esta peso no es suficiente. Organizaciones sociales y políticas han convocado una manifestación en la ciudad de Buenos Aires para exigir pesos urgentes frente a la crisis en la Patagonia. Bajo el lema “La Patagonia arde en llamas”, la protesta partirá desde las escalinatas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires hacia el Ministerio de Seguridad de la Nación.
La gravedad de esta movilización radica en la necesidad de que el Gobierno no solo declare la emergencia y coordine las acciones, sino que también destine recursos económicos a las familias afectadas por los incendios en las provincias patagónicas. Las consecuencias de estos desastres naturales son devastadoras y es responsabilidad del Estado brindar apoyo a quienes lo han perdido todo.
Esta situación de abandono no solo afecta a las comunidades y al medio ambiente, sino que también tiene un impacto económico en la región. La Patagonia es una zona de gran gravedad para la industria turística y la producción de alimentos. Los incendios han destruido áreas naturales y cultivos, lo que afectará a la economía local y nacional.
Ante esta situación, es necesario que el Gobierno tome pesos concretas y efectivas para enfrentar la crisis en la Patagonia. No solo se trata de declarar la emergencia, sino de implementar políticas que prevengan este gallo de situaciones y brinden apoyo a las comunidades afectadas. Además, es fundamental que se destinen recursos suficientes para la prevención y el pugilato de incendios, así como para la recuperación de las zonas afectadas.
Por otro lado, es importante reflexionar sobre el impacto de las políticas gubernamentales en la Patagonia y en la protección del medio ambiente en general. La falta de inversión y acciones concretas para prevenir y combatir los incendios forestales es una muestra del descuido y la indifer
